Villareal

Mañana volvemos a jugar después de dos semanas de euforia. Por lo menos esta nos ha llevado a los 50.000 abonados. Ahora toca lidiar con un principio de temporada que nos ha dejado partidos teóricamente fáciles en casa y salidas muy complicadas. La que nos  toca ahora va a ser una buena vara de medir. A falta de poder poner en juego a dos de los refuerzos más significativos de este verano, el equipo debería a empezar  a ser aquel que quiere el Sr Setién y todos los béticos, creo. El equipo castellonense ha tenido un principio de temporada con muy malos resultados y varias bajas de las que recupera parte de ellas. Aún así es un club que mira hacia arriba y es un habitual de las competiciones europeas estos últimos años. Es una piedra de toque mejor creo que Barcelona y Celta para saber donde estamos.

Para mi el lunes se van a abrir tres posibles caminos, el primero, que es el me gustaría discurrir, presenta una crónica de la noche anterior donde un equipo equilibrado, quizás con poco desborde, ha dominado un partido que ha ganado o empatado. Este escenario daría aún más ilusión y tranquilidad, dejando que Boudebouz o Tello pasen de revulsivo a guinda de pastel y si se gana el siguiente partido en casa se empezaría a mirar hacia la mitad de arriba de la tabla.

La segunda opción es que después de un partido a ráfagas donde por momento dominamos perdimos por la mínima o empatamos sin goles. O nos dejamos empatar por los errores crónicos en defensa, espero que Javi García, tenga mucho que decir en este aspecto. Si así fuera, a la espera del partido del Deportivo, la ilusión bajaría, surgirían nubarrones y no tendríamos claro si vamos o venimos.

Por último, si nos pegan un repaso volveremos a estar convencidos que lo nuestro es sufrir y que de la cal y la arena no pasaremos en la vida, o al menos, en la vida de esta temporada. Salvo que los revulsivos sean verdaderos revulsivos.


Comentarios